
Todo comenzó en el barrio de La Boca, Buenos Aires, en 1884, cuando un incendio despertó el espíritu solidario de un grupo de vecinos liderados por Tomás Liberti. Frente al peligro que representaban las construcciones de madera de la época, nació una idea que cambiaría para siempre la historia de nuestro país: crear una asociación de bomberos voluntarios.























