
La denuncia de un delegado del sindicato Uatre en la línea 145 –de denuncia de casos de Trata– derivó en una investigación y la imputación al dueño de un campo de Tabossi (departamento Paraná), donde se localizó a un hombre de 58 años, analfabeto, que vivía y trabajaba en condiciones deplorables: dormía en un precario rancho con silo bolsas, le pagaba 1.500 pesos por mes, pasaba hambre y le retenía el DNI.






